La evaluación analizó el impacto de estas medidas sobre la conectividad, el número de operadores, la satisfacción de los usuarios y el conocimiento de la regulación por parte de los ISP. Los resultados evidenciaron un bajo nivel de conocimiento y adopción de las flexibilizaciones regulatorias, así como la ausencia de impactos sostenidos atribuibles directamente a la regulación sobre el crecimiento de operadores o accesos de internet fijo.
No obstante, tampoco se identificaron efectos negativos sobre la satisfacción de los usuarios. Los hallazgos sugieren que parte de las dinámicas observadas en el mercado ya se encontraban en curso antes de la entrada en vigor de la regulación, y resaltan la importancia de seguir fortaleciendo los mecanismos de divulgación y seguimiento de las medidas regulatorias.