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De vender datos a ofrecer capacidades digitales, así cambia el negocio de las telecomunicaciones

De vender datos a ofrecer capacidades digitales, así cambia el negocio de las telecomunicaciones
Comunicado de prensa
La CRC identifica tres transformaciones que cambiarán la competencia en las telecomunicaciones. La apertura de capacidades de las redes a otras empresas, la automatización mediante inteligencia artificial y la conectividad especializada están modificando el negocio tradicional de las telecomunicaciones. La competencia ya no será solamente por cobertura, velocidad y precio.

Las empresas de telecomunicaciones están dejando de vender únicamente minutos, datos y acceso a internet. Las redes comienzan a convertirse en plataformas desde las cuales pueden ofrecer capacidades digitales a bancos, industrias, empresas de logística, desarrolladores de aplicaciones y otros sectores de la economía.

Esta es una de las principales conclusiones de la actualización del primer semestre de 2026 del Monitoreo de Tendencias de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), que identifica tres transformaciones con potencial para cambiar los modelos de negocio y las condiciones de competencia del sector.

Una entidad financiera, por ejemplo, podría utilizar capacidades de una red móvil para verificar si una transacción se realiza desde el número asociado al cliente. Una fábrica podría contratar condiciones específicas de conectividad para operar sus equipos, mientras que una aplicación crítica podría solicitar una respuesta más rápida y estable de la red.

No se trata solamente de ofrecer más velocidad. Se trata de convertir las capacidades de las redes en servicios que otras empresas puedan integrar a sus propios productos.

Tres transformaciones en marcha

La primera es la apertura de capacidades de las redes mediante interfaces digitales. Estas herramientas permiten que otras empresas, con autorización del usuario cuando corresponda, incorporen funciones como la verificación de un número, la localización de un dispositivo o la solicitud de condiciones específicas de conectividad.

La segunda es el avance hacia redes cada vez más automatizadas y operadas con inteligencia artificial. Estas tecnologías permiten anticipar fallas, administrar el tráfico durante periodos de alta demanda, reducir el consumo de energía y recuperar servicios con menor intervención humana.

La tercera es el crecimiento de la conectividad especializada para empresas y sectores productivos. En lugar de ofrecer una misma solución para todos, los operadores pueden desarrollar redes privadas, capacidades diferenciadas y servicios ajustados a las necesidades de la industria, la logística, la salud o el sistema financiero.

Estas transformaciones pueden impulsar la innovación, mejorar la eficiencia de las redes y abrir nuevas fuentes de ingresos para el sector. También crean desafíos que deben seguirse de cerca: 

  • ¿Quién y en qué condiciones puede acceder a esas capacidades? 
  • ¿Cómo se protege la información de los usuarios? 
  • ¿Puede convertirse el control de determinadas funciones en una nueva barrera para competir?

Un insumo para anticipar los cambios

La CRC desarrolla el Monitoreo de Tendencias desde 2020 para observar de manera permanente las transformaciones tecnológicas, regulatorias y empresariales que pueden incidir en los sectores bajo su responsabilidad.

El monitoreo no implica que cada tendencia deba traducirse en una nueva regulación. Su propósito es detectar tempranamente los cambios, evaluar sus posibles efectos y determinar si requieren mayor investigación, coordinación institucional o una actuación dentro de las competencias de la Comisión.

Para esta actualización, la CRC analizó información de organismos multilaterales, autoridades, organizaciones sectoriales, entidades especializadas y consultoras internacionales, de acuerdo con las materias priorizadas en la Agenda Regulatoria 2026-2027.

“La apertura a terceros de capacidades de red, la operación automatizada mediante inteligencia artificial y la conectividad diseñada para los sectores productivos están ampliando la frontera del negocio de las telecomunicaciones. Colombia necesita una nueva agenda digital que vaya más allá de la cobertura y conecte estas transformaciones con la productividad, la inversión y el desarrollo regional. La regulación debe anticipar esta evolución y evitar que el control de esas capacidades se convierta en un nuevo cuello de botella. La política pública debe crear las condiciones para que más empresas y regiones generen valor sobre la infraestructura digital”, explicó Felipe Díaz Suaza, Comisionado y Director Ejecutivo de la CRC.